No me arrepiento de mis fragilidades expuestas
llanuras y grietas se abren paso
dibujan mapas
abren caminos
crean diálogos murmurados en un antiguo idioma
que susurrados a mi oído me devuelven la delicadeza
aquel velo que es capaz de ablandar cualquier mirada
mi mirada
y le recuerdan a mi corazón la belleza en bruto
Un cuadro de mi vida y la de todos
pintado en acuarela y óleo
se extiende como un manto,
como la noche misma
y en mi cabeza deja flores
jazmines, azahares y alelíes
imposibles de disfrutar
si a nadie se le hubiera ocurrido
poner una grieta ahí.
Sin mis grietas, mi hermoso cuadro solo sería un triste lienzo en blanco.
sé bien
que nadie me puede entregar
lo que yo no puedo conseguir
también sé
que la compañía solo es dulce
cuando se tienen los brazos abiertos
mas cómo me gustaría en este momento
poder tocar una mano
besar un párpado
y sentir calidez
quizás me cansé de girar en torno a mi
de dialogar más de la cuenta
de volcar mis armas
y encerrar, encerrar... encerrar
infinitamente encerrar
qué ironías de mierda tiene la vida a veces
dame un descanso, que me engaño de todas formas
qué ganas de atravesar la piel
de una vez por todas
qué ganas...
de dar un suspiro y barrer todo
ahondar en profundidades sin ahogarme
acariciar sin dañar
beber vida en su más puro estado
volverme aire
habitar el centro
encontrarme en la sonrisa ajena
reírme de la cacofonía
que la simpleza la dé el tambor
y cantar, cantar...
infinitamente
cantar.
...un poco de ayuda no andaría mal.
