No los culpo. Había olvidado mirar a los ojos y ver la profundidad en ellos. Me sumergí en el tiempo muerto y descuidé las raíces de los corazones. Volver a empezar siempre es difícil, y dejar el camino conocido más aún. Navegar en el vacío es un regalo cuando la herida está expuesta. No los culpo. He malgastado mundos enteros, ocultado esmeraldas, escupido oráculos, enjaulado zorzales y arrancado orquídeas. El fuego secó el mar y la noche condenó el cielo. El relámpago devoró el árbol y la tormenta se llevó los restos. No los culpo. No me culpo. Cuánto más brilla el error que el acierto. Para despojarse de las vestiduras primero hay que despojarse de la desnudez. Para comenzar a vivir primero hay que morir. El latido de mi pecho vale más que todas las riquezas en el espejo. El instante en el que nace una flor pesa más que los siglos de desesperanza. No me culpo... me perdono.

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