Procristinando #1

Freud... Freud. Qué loco que estás. Tan loco que creo que tienes razón en muchas cosas. Tanto que me asusta haber leído la pequeña frase e intentar adivinar mi expresión facial en ese momento. Ay, qué tonta soy. Al parecer siempre quedará rastro de la niña ilusa y soñadora. De risa multicolor y de lágrimas transparentes. Lo cual me alegra, en el alma. Lo cual me hiere, en el alma. Siempre habrán esperas, la ambivalencia se presenta más que nunca. Y el impulso de escribir aquellas palabras y tacharlas rápidamente, pero claro, nunca podré escribirlas concretamente porque Cristina deja mensajes crípticos para todo, no? Y así la vida se hace más interesante, en lo oculto y en lo inconsciente. En aquello que espero que leas y que interpretes, sabiendo bien que es posible que lo leas pero jamás lo dirás, porque haces lo mismo que yo. Lo cual me trae de nuevo a aquellas palabras y el orgullo que implica tacharlas y no reconocerlas. Everybody's gotta learn sometimes. & I need your lovin'... like the sunshine, también.


Te extraño, extraño.

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