Le petite femme

De pequeños movimientos conjugados con melodías que no paran de sonar. Taradeando, taradeando, siguiendo  la dialéctica de tus pensamientos y tus sueños (No, los tecitos no bastan). Puedo imaginarme tus ojos de ardilla y tu pelicorto chascón de tintes rojizos preguntándole a las hojas, al destino, al azar y a la vida misma qué fue lo que te hizo llegar aquí.

¿Te das cuenta que hemos llegado lejos?

Y que entonces los sentidos recobran el sentido
uno
por
uno
.
Y que  la belleza está en todas partes, coexiste.
A través de nosotros.
Bajo nuestros pies.
Con nosotros.
Dentro
En
(ti)
Y que yo no puedo estar más feliz por ti
porque, Pequeña, esto es comenzar a sentir.
Esto es sacar un poco los pies de la tierra
aquella tierra que te atrapa hasta que comienzan a salir raíces
Ahora, que te comiencen a crecer alas
(y que no las cortes, por supuesto)


Porque yo... yo no sé que haría sin ti.

...Y
¿y?
¡y!
Yo te amo.

One Response so far.

  1. no hay palabras. Solo el hermoso y doloroso vacío que nos separa ahora. Y las ganas inmensas de darte un abrazo enorme.
    gracias. gracias. gracias.
    gracias.


    te amo (:

Leave a Reply