me alejé del dolor
de la vergüenza, me alejé
de yemas con olor a hierro
cántaros oxidados
nudos muertos
huí
vagué y navegué
construí una cerca desde las ramas
mi metro cuadrado de paz
mas olvidé lo redondo que es el mundo
que la muerte tiene buena memoria
y que los platos rotos
se pagan igual.
No me arrepiento de mis fragilidades expuestas
llanuras y grietas se abren paso
dibujan mapas
abren caminos
crean diálogos murmurados en un antiguo idioma
que susurrados a mi oído me devuelven la delicadeza
aquel velo que es capaz de ablandar cualquier mirada
mi mirada
y le recuerdan a mi corazón la belleza en bruto
Un cuadro de mi vida y la de todos
pintado en acuarela y óleo
se extiende como un manto,
como la noche misma
y en mi cabeza deja flores
jazmines, azahares y alelíes
imposibles de disfrutar
si a nadie se le hubiera ocurrido
poner una grieta ahí.
Sin mis grietas, mi hermoso cuadro solo sería un triste lienzo en blanco.
sé bien
que nadie me puede entregar
lo que yo no puedo conseguir
también sé
que la compañía solo es dulce
cuando se tienen los brazos abiertos
mas cómo me gustaría en este momento
poder tocar una mano
besar un párpado
y sentir calidez
quizás me cansé de girar en torno a mi
de dialogar más de la cuenta
de volcar mis armas
y encerrar, encerrar... encerrar
infinitamente encerrar
qué ironías de mierda tiene la vida a veces
dame un descanso, que me engaño de todas formas
qué ganas de atravesar la piel
de una vez por todas
qué ganas...
de dar un suspiro y barrer todo
ahondar en profundidades sin ahogarme
acariciar sin dañar
beber vida en su más puro estado
volverme aire
habitar el centro
encontrarme en la sonrisa ajena
reírme de la cacofonía
que la simpleza la dé el tambor
y cantar, cantar...
infinitamente
cantar.
...un poco de ayuda no andaría mal.
No puedo pensar ni hablar
solo puedo correr de lo que mi cobardía teme encontrar.
Te he abandonado, hermano desde hace tanto,
que esperabas ser encontrado
para que alguien tomara la voz de la que careces ahora.
Que alguien gritara en esta injusticia inmunda
renacida de la basura,
cuyo único fin es consumir lo poco de venas que te quedaban.
Romper tus huesos
Ahorcarte en el patio de los exiliados
y dejar tu nombre en el olvido,
donde nadie más pueda encontrarte.
Y si te nombran, solo son intentos de agrandar su ego
simulando que te entienden, que te sienten
cuando en verdad solo logran manchar todo aquello por lo que tanto luchaste.
Yo soy de la dinastía de la podredumbre
hija de la hija, de la hija
de la hija
que saqueó tu alimento
nieta de la nieta, de la nieta
de la nieta
que redujo y mató a tu sangre tan amada.
Yo soy la culpable de la injusticia que vives
del pan que falta
de la plata que roban
del político corrupto
de la esclavitud remunerada.
De besar zapatos pestilentes a mierda,
solo para obtener en este juego unas migajas
y pertenecer a algo que detesto.
Hermano en el alma,
que la ignorancia no permita que tu voz siga siendo silencio
Que si tus puños se siguen alzando
sea para dar grito de guerra
y no sólo para ser vistos
Que si este es mundo de las paradojas
de las traiciones y el poder
que algún día despertemos de este sinsentido
y que cada humano
(si merece así ser llamado)
se levante contra el enemigo
y grite junto a ti
Marichiweu.
