Ashamed

No siento la potestad ni el deber de tener que compartir cada impresión. Aquellas herramientas que liberan y otorgan el poder de trascender son las mismas que limitan: la cara visible, el comentario inteligente, el grupo desconocido, ese libro interesante, aquello que ansías tanto en proyectar. No solo asumo mi incompetencia en todos los ámbitos del saber (que hiere en lo profundo mi gigantezco ego), sino que me pregunto ¿acaso tiene más validez lo que los demás ven de ti? Creo que a la mayoría le es indiferente el asunto, pero para la insomniática que escribe es la pregunta que ha definido toda su puta vida. 

Porque sí, en este pequeño bit de información de la red que gracias-a-Mahoma-nadie-lee, es donde las palabras se disparan olvidando absolutamente que debería buscar alguna belleza o concordancia. Hoy soy vómito y entrañas. Soy sangre y flema. Me asumo todo lo ridícula, imperfecta y patética que un humano puede ser. Es que hay tanto, tanto material para proporcionar horas interminables de absurdo en mi nimia vida... tan solo recordemos, recordemos simplemente, y veamos como se desfigura la cara y se desvía la mirada. Me avergüenzo de la existencia y de mí (y cómo no hacerlo, Rous, cómo no hacerlo).

Entonces, pues, encadenémonos en nosotros mismos y arrojemos lejos la llave para que sea imposible que alguien descubra nuestro secreto: eres una bosta. Pero al mismo tiempo publiquemos este pedazo de bosta, porque así recordarás (y cómo lo harás) que no importa mucho lo que los demás piensen de ti, y menos de lo que tú misma pienses de ti... no eludas la simple verdad de que hace mucho sabes lo que eres, y eso no cambiará.


Me duele pensar que hubo algún tiempo en donde solía hacer las cosas bien.

Que nos queda?

Tengo 19 años y me encuentro profundamente cansada del mundo. Hay cosas que rebalsan del entendimiento, pero no de la percepción. Y cada vez que marcho con las manos en alto, sosteniendo mi indignación, solo logro sentir el insondable dolor de la humanidad en mi pecho, en mis hombros, en mis manos, en mis pies. 

¿Cómo llegamos a ésto? ¿Cómo es que nosotros permitimos ésto? ¿En qué momento tuvimos la genial idea de otorgarle más peso a ciertas vidas que a otras? Solamente logro ver dolor, logro ver hambre, sufrimiento, tortura. Como es que a gente le han desmembrado, electrocutado, decapitado, ahorcado, quemado, clavado por el hecho de perseguir un ideal. Y ante eso, oigo las risas. Oigo risas de superioridad como un trueno, al momento de retorcer la estaca. 

No hay otra forma de que este vals tortuoso quede completo, sin la lucha, sin la sangre tras cada paso, sin la falsa conciencia de que todo se encuentra bien. El insostenible compás que acrecenta nuestro odio y nuestro dolor, siendo obligados a seguir bailando, a seguir dentro de esta farsa. Y en este momento solo siento que trapeo un piso lleno de sangre, con las manos atadas.

¿Qué nos queda?

Le petite femme

De pequeños movimientos conjugados con melodías que no paran de sonar. Taradeando, taradeando, siguiendo  la dialéctica de tus pensamientos y tus sueños (No, los tecitos no bastan). Puedo imaginarme tus ojos de ardilla y tu pelicorto chascón de tintes rojizos preguntándole a las hojas, al destino, al azar y a la vida misma qué fue lo que te hizo llegar aquí.

¿Te das cuenta que hemos llegado lejos?

Y que entonces los sentidos recobran el sentido
uno
por
uno
.
Y que  la belleza está en todas partes, coexiste.
A través de nosotros.
Bajo nuestros pies.
Con nosotros.
Dentro
En
(ti)
Y que yo no puedo estar más feliz por ti
porque, Pequeña, esto es comenzar a sentir.
Esto es sacar un poco los pies de la tierra
aquella tierra que te atrapa hasta que comienzan a salir raíces
Ahora, que te comiencen a crecer alas
(y que no las cortes, por supuesto)


Porque yo... yo no sé que haría sin ti.

...Y
¿y?
¡y!
Yo te amo.

Procristinando #1

Freud... Freud. Qué loco que estás. Tan loco que creo que tienes razón en muchas cosas. Tanto que me asusta haber leído la pequeña frase e intentar adivinar mi expresión facial en ese momento. Ay, qué tonta soy. Al parecer siempre quedará rastro de la niña ilusa y soñadora. De risa multicolor y de lágrimas transparentes. Lo cual me alegra, en el alma. Lo cual me hiere, en el alma. Siempre habrán esperas, la ambivalencia se presenta más que nunca. Y el impulso de escribir aquellas palabras y tacharlas rápidamente, pero claro, nunca podré escribirlas concretamente porque Cristina deja mensajes crípticos para todo, no? Y así la vida se hace más interesante, en lo oculto y en lo inconsciente. En aquello que espero que leas y que interpretes, sabiendo bien que es posible que lo leas pero jamás lo dirás, porque haces lo mismo que yo. Lo cual me trae de nuevo a aquellas palabras y el orgullo que implica tacharlas y no reconocerlas. Everybody's gotta learn sometimes. & I need your lovin'... like the sunshine, también.


Te extraño, extraño.

Expossure

Corriente de la conciencia. Es algo difícil si te acostumbras a vivir en esta cabeza en donde todo parece ser un circo y hay algo así como 5 frases sonando al mismo tiempo. Es algo difícil intentar materializar pensamientos, cuando son nada más que nubes que atrapas de vez en cuándo, parecido al ir caminando por la calle escuchando conversaciones ajenas. Descuidar la gramática y dejar de analizar cada palabra por sí sola. No, eso no es para mí. ¿Cómo dejar de analizar las cosas? A veces parece que veo el tiempo demasiado lento, como la película del pianista que vimos el otro día. Cuando estás acostumbrado a vivir en una mente en donde todo sucede más lento y las inseguridades se juntan en el rellano esperando a salir casi como una explosión, no puedes esperar hablar cosas coherentes e interesantes. No puedes dejar entrever aquella humanidad que te avergüenza. No sé, gente, no sé tú. Ustedes son raros, pequeños entes creados por mi cabeza. Siempre haciéndome sentir mal conmigo misma, jaja, qué chistoso. Hilarante el hecho de que la persona sin ojos, boca ni oídos que habita dentro de mí siempre sabe más que la niña de rulos que siempre se está riendo y siempre está hablando cualquier huevá. Riendo, sonriendo, soñando, ignorando la vida. De eso se trata, ¿no? Se trata de exponerse, bueno, ¿quieres conocerme? Ésto soy! No, no soy ésto, nunca podrás saber qué es ésto. Tendrías que tener acceso directo a las vivencias coleccionadas con tanto esmero, te transportaría al baño de mujeres de aquel pequeño colegio cuando tenía 6 años, ese cubículo en particular, sentada sobre el water. Tendrías que estar frente a frente con mi miseria humana, las cosas que tengo escondidas, las que no quería recordar, las que he recordado con el tiempo. El cajón bajo siete llaves. ¿Quieres saber de rincones oscuros? Éste lo es. Mi cabeza. Mucho gusto.

& I wonder...

¿Cómo llegué a tenerle tanto miedo al contacto humano?

Abstraction

En el sencillo gesto de llevar el filtro a mi boca y mirar hacia la lámpara llena de pequeños cadáveres alados siento la Aparto mis aros, uno de gato negro y otro de sandía, los observo con cuidado y curiosidad. ¿Cómo es que las cosas han necesidad de poetizar la irremediable realidad en la cual estoy absorta. De lo que no hice para cambiarla, de lo que hice cambiado tanto desde entonces? Entonces. Entonces no tenía por qué vivir de algo. Es en ese entonces que las cosas comi- para cambiarla. En el punto exacto en donde se divide el espacio-tiempo y aparece el centro del olvido. Donde corren enzan a tener sentido y se comienzan a unir formando un todo indestructible que coacciona y reacciona dentro de esto a aquellos ríos metafísicos libres (no los dejes fluir demasiado). La idea de un café, sí, un café, esta vez con tres de azúcar y  lo cual llamo realidad. Hago todo por mantenerla y hago todo por cambiarla. Vendría bueno un té. Un té sin azúcar y bien cargado. Dulce como la necesidad de los pensamientos tortuosos e innecesarios. Cargado como el arrepentimiento. No simple. Desabrido como el silencio de la mente. Simple como las cosas que realmente llenan, aquellas cosas perfectas como caigamos en la generalización de la emoción como única concepción de redención, dependiendo de la ocasión y de la in-  son. Conjunto aromático que llena mis sentidos y deja fluir el sintetizar, desmenuzar y disfrutar cada sentimiento por si tención de la acción. Hace frío. El tiempo pasa irremediablemente. La noche sigue. El humo se desvanece entre los dedos. solo y todos mezclados a la vez. El frío no llega. El tiempo se detiene. La noche se acaba. El humo permanece intacto en el Leyendo entre líneas sabrás distinguir que las cosas son más símiles de lo que parecen, y el tiempo se estira creando en él  aire. Leyendo entre líneas sabrás distinguir que las cosas son más distintas de lo que parecen, para darte cuenta de que el  momentos infinitos.
espacio se hace estrecho y diminuto, alcanzable con la mano. El universo cabe en tu bolsillo. Intento no escribirte, sin embargo te escribo. Te escribo por arte de magia y como un reflejo la memoria actúa por si sola transportándome a esas calles recorridas, a las miradas escondidas, a la complicidad compartida.